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Claudia y su desprecio por las mujeres

*Para Beba

Ginebra.- En México las cosas pasan al revés. Más que surrealista, el país se ha convertido en una especie de cárcel inhabitable especialmente para las mujeres. Y para muestra basta un botón: El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum apoya a los famosos “ninis” con una “beca” de 9 mil 580 pesos mensuales y seguro médico por parte del IMSS, pero para las mujeres, las madres primerizas,  las madres solteras o a las que tienen más hijos, el gobierno de Palacio Nacional no les suele dar ni los buenos días.  

Para las madres trabajadoras Sheinbaum proporciona mil 650 pesos bimestrales (con opción a un poco más si el niño tiene discapacidad). Además, la dichosa pensión Mujeres del Bienestar (60 a 64 años)  ofrece 3 mil 100 pesos cada dos meses, “buscando la autonomía económica”, subraya este gobierno que es tan generoso.

Al cumplir 65 años, las mujeres y los hombres pasan automáticamente a la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores, quizá de todos, el único programa del llamado “bienestar” que vale la pena. Sin embargo, dicho programa no es invención de Sheinbaum ni de su mentor, el expresidente Andrés Manuel López Obrador, fue iniciativa de su querido y buen amigo Felipe Calderón.  

Eso sí, he de reconocer, el programa de Vivienda para el Bienestar incluye la entrega de apoyos para mejoramiento de vivienda de hasta 40 mil pesos, beneficiando a familias, incluyendo a madres jefas de familia. La forma de pago de todos estos programas es a través de la tarjeta del Banco del Bienestar… ¿suena a negocio redondo, no? .

Por otra parte, con respecto al derecho a la salud que todo gobierno debe garantizar a sus ciudadanos, en el país siguen escaseando los medicamentos, especialmente para las personas de bajos recursos económicos y eso sí cala.

 ¿Qué se le puede decir a una mamá joven que tiene un niño con cáncer y que lo ve languidecer porque no hay tratamiento? ¿Qué consuelo puede haber para una madre cuando le dicen que su hijo podría curarse, tener un futuro y una vida plena, pero, pero, pero, NO hay tratamiento al alcance porque AMLO y su ferviente sucesora decidieron recortar los apoyos al sector salud y utilizarlos para propaganda política o para las campañas electorales a lo largo y ancho del país?

Eso en buen castellano se dice así: “¡No tienen madre!”.

¿Y qué pasa con las enfermas terminales que no tienen ninguna esperanza de vida? Para mi gusto ellas son las más afectadas. ¿Para qué darle apoyo económico a una mujer que no va a poder votar? Me imagino que esa debe ser la línea de pensamiento de la 4T. Esto es realmente perverso e incluso puede llegar a considerarse criminal.

En México la atención para enfermos terminales enfrenta una crisis crítica caracterizada por un grave déficit en cuidados paliativos y un desabasto persistente de medicamentos esenciales.

Se estima que hasta 80% de las personas que mueren cada año requeriría cuidados paliativos, pero solo una mínima parte logra acceder a ellos debido a la falta de infraestructura, personal especializado y recursos económicos. 

En nuestro querido país existe una falta sistémica de fármacos oncológicos y analgésicos de alta especialidad (como el fentanilo médico y otros opioides) necesarios para controlar el dolor en etapas terminales.

Además, el retraso en la compra consolidada 2025-2026, junto con cambios en los modelos de adquisición gubernamental, ha interrumpido el suministro en instituciones como el IMSS y el ISSSTE.

Según la OMS, México cuenta con apenas 2.5 médicos por cada mil habitantes, cifra muy inferior al promedio de la OCDE, lo que limita la disponibilidad de expertos en medicina del dolor y paliativa.

En diversos estados, como Tabasco, el terruño de AMLO, se reporta la inoperatividad de equipos vitales (como aceleradores lineales para radioterapia), obligando a los pacientes a trasladarse o suspender sus tratamientos. 

Ante la falta de insumos en el sector público, los precios de medicamentos especializados en el sector privado han aumentado hasta un 300%, volviéndose inalcanzables para la mayoría de las familias.

Organizaciones como Nariz Roja y colectivos de pacientes han interpuesto cientos de amparos legales y realizado marchas para exigir el cumplimiento del derecho a la salud. Algo que un gobierno que se cataloga como de izquierda y humanista debería tener perfectamente cubierto. ¿Y quién salió beneficiado de este problemón? El querido y bien ponderado Hugo López-Gatell, bien llamado Dr Muerte, quien recibió una recompensa sui generis porque le ofrecieron un puesto en la Organización Mundial de la Salud (OMS) que la defensora de la 4T se sacó de la manga.

La falta de sedación paliativa y fármacos de rescate condena a muchos pacientes a vivir sus últimos días con terribles sufrimientos evitables, como convulsiones prolongadas o dolor crónico intenso. Pero está claro que para Sheinbaum, quien tiene una lógica apabullante, eso no le afecta porque son personas que perderán la vida en algunos días, meses o quizá años y ya sabemos que los muertos no votan.

A pesar de todo, la doctora Sheinbaum sigue defendiendo los programas del famosísimo “bienestar” impulsados por AMLO que suenan a broma de mal gusto.

Y a todo esto valdría la pena preguntarse ¿qué es eso del bienestar? Según la OMS, cuya sede está aquí en Ginebra, a unos cuántos pasos del Palacio de las Naciones, donde me encuentro, el bienestar social es “el que permite a todas las personas prosperar y alcanzar su máximo potencial de salud física y mental a lo largo de sus vidas y a través de generaciones”.

Lo que a todas luces se ve es que la presidenta con A (de inhumana o de todo lo que lo que a usted se le antoje agregar a esta laaaaargaaaa lista) es que Sheinbaum trabaja por el bienestar de su partido, del expresidente, pero lo que es claro y evidente es que ella no trabaja en favor de los más vulnerables, especialmente las mujeres. Es patético.

Esperemos que este 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, las mujeres en México, cuando salgan a la calle a manifestarse, protesten y exijan más beneficios de su gobierno, liderado por una inteligente damita a la que al parecer no le interesa el bienestar de las mujeres de su país.

Es triste, es así, es verdaderamente perverso.