Aliados políticos y figuras de la oposición enviaron sus felicitaciones al líder del partido Tisza y se mostraron abiertos a una cooperación bilateral
Aliados políticos y figuras de la oposición enviaron sus felicitaciones al líder del partido Tisza y se mostraron abiertos a una cooperación bilateral

El fin de una era sacudió a Hungría el domingo pasado y resonó en toda Europa. La aplastante victoria del opositor Péter Magyar, líder del partido Tisza, no solo puso punto final a 16 años de orbanismo, sino que desató una ola de reacciones entre aliados políticos y figuras de la oposición en la región, que ven una oportunidad para redefinir el rumbo del bloque.
Desde Croacia, el primer ministro Andrej Plenkovic celebró el triunfo y delineó las prioridades de cara a una nueva etapa.
I have just spoken by phone with @magyarpeterMP and congratulated him and TISZA on their convincing victory in the elections in Hungary. With a clear mandate from Hungarian voters, I wished him a swift and successful formation of the new government and every success in his work.… pic.twitter.com/yicq0hN31I
— Andrej Plenković (@AndrejPlenkovic) April 12, 2026
“Nuestro objetivo es mejorar el diálogo político, profundizar la cooperación económica y energética, y abordar los problemas pendientes en un espíritu de buena vecindad y asociación”, afirmó.
En las primeras horas del triunfo, el presidente francés expresó en sus cuentas de redes sociales el entusiasmo por la llegada de Maygar al gobierno de Hungría.
Most beszéltem Magyar Péterrel, hogy gratuláljak neki a magyarországi győzelméhez!
— Emmanuel Macron (@EmmanuelMacron) April 12, 2026
Franciaország üdvözli a demokratikus részvétel győzelmét, a magyar nép ragaszkodását az Európai Unió értékeihez, valamint Magyarország európai elkötelezettségét.… pic.twitter.com/GXBxreTMSs
En la misma línea, la primera ministra de Rumania, Ilie Bolojan, expresó su entusiasmo y subrayó la necesidad de fortalecer el proyecto comunitario.
“Nuestra prioridad es trabajar juntos para mejorar la vida de nuestros ciudadanos, en una Unión Europea más fuerte, más unida y más competitiva”, declaró.
Las expectativas también alcanzaron a Bosnia y Herzegovina, donde el ministro de Relaciones Exteriores, Elmedin Konakovic, confió en que la salida de Viktor Orbán permita recomponer vínculos deteriorados.
“Esperamos un nuevo capítulo en las relaciones entre Bosnia y Herzegovina y Hungría, basado en el respeto mutuo, la asociación genuina y los valores europeos compartidos”, escribió en X.
Más allá de la Unión Europea (UE), el impacto político se hizo sentir incluso en Turquía. El alcalde de Estambul y candidato presidencial, Ekrem Imamoglu, celebró el resultado como una señal de cambio democrático.
“Su victoria pertenece a todos nosotros que creemos que las papeletas son más fuertes que el miedo, y que la justicia (...). Estambul está con Budapest. La marea está cambiando”, publicó en sus redes sociales.
De acuerdo con The New York Times, Hungría funcionó por años como una voz divisiva dentro del bloque. Por lo que ahora, con la salida de Orbán la UE “pierde a su crítico más intenso”.
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