El Centro Bruce Springsteen para la Música presenta exposiciones sobre El Jefe, así como de la historia de la música estadounidense; además el músico fue galardonado en el Festival de Tribeca con el premio Harry Belafonte Voices for Social Justice
El Centro Bruce Springsteen para la Música presenta exposiciones sobre El Jefe, así como de la historia de la música estadounidense; además el músico fue galardonado en el Festival de Tribeca con el premio Harry Belafonte Voices for Social Justice

Bruce Springsteen fue homenajeado este fin de semana en Nueva York con el Premio Harry Belafonte Voices for Social Justice, un reconocimiento que celebra su compromiso con las causas sociales y su participación en el debate público estadounidense, una faceta que ha cobrado especial relevancia durante los últimos años debido a sus constantes críticas al presidente Donald Trump.
La distinción fue entregada durante el Festival de Tribeca, en una ceremonia que reunió a Bono, Patti Smith y a los fundadores del encuentro, Robert De Niro y Jane Rosenthal. Antes de entregar el galardón, De Niro destacó el papel que el músico ha desempeñado como una de las voces más visibles de oposición al actual gobierno.

"Este es un hombre que sabe usar su voz. La usa para dar voz a los que no la tienen y para liderar la resistencia. Es intrépido y directo. Sabe cuál es el problema y lo nombra: Donald Trump. Donald J. Trump y sus cómplices ineptos. Esto es crucial porque no se trata de debates razonables sobre políticas: se trata de la corrupción y la megalomanía de una sola persona. Bruce Springsteen le pone rostro, y lo hace con la elocuencia de un poeta", afirmó el actor.
Durante la conversación que acompañó la entrega del premio, Springsteen abordó temas como el estado de la democracia estadounidense, el poder político y las recientes protestas contra las redadas migratorias del ICE, asuntos que también han estado presentes en su gira Land of Hope and Dreams.

El reconocimiento llegó en un momento particularmente significativo para el artista. Apenas unos días antes abrió sus puertas en Long Branch, Nueva Jersey, el Centro Bruce Springsteen para la Música de Estados Unidos, un espacio dedicado tanto a su trayectoria como a las tradiciones musicales que dieron forma a la cultura estadounidense.
El recinto alberga objetos históricos de figuras como Elvis Presley, John Coltrane, Eddie Van Halen y Chuck D, además de archivos personales del propio Springsteen. Una parte importante de la exposición está dedicada a revisar su carrera, desde los años de Asbury Park y la formación de la E Street Band hasta el fenómeno internacional de Born in the U.S.A., una canción frecuentemente malinterpretada como un himno patriótico pese a haber sido concebida como una crítica social.
La noche en Tribeca concluyó con una interpretación en solitario de Land of Hope and Dreams, una de las canciones más representativas de su repertorio reciente. Después, Patti Smith tomó el escenario para interpretar People Have the Power, acompañada por Bono y el propio Springsteen en un cierre que reforzó el espíritu de una velada marcada por la música, la memoria y el compromiso social.
Mientras un nuevo centro en Nueva Jersey se encarga de preservar su legado artístico, Springsteen sigue demostrando que no está interesado únicamente en mirar hacia atrás. A sus 75 años, continúa usando su música y presencia para alzar la voz en el marco de los conflictos sociales en Estados Unidos, y en especial en contra de las políticas de Trump.
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