...

Información para decidir con libertad

El discurso de la confusión

"Una ciudadanía confundida es el caldo de cultivo perfecto para el autoritarismo"
Hannah Arendt


Dice Groucho Marx, humorista estadounidense, que "la política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar los remedios equivocados". Más formalmente, la filósofa política Hanna Arendt, sostiene que la confusión política de los ciudadanos es el gran activo de los regímenes autocráticos.

Entre las confusiones difundidas en México por el Mago Falaz durante los últimos ocho años destaca el intento de confundir en el discurso público la democracia liberal mexicana con el neoliberalismo: “si no puedes convencerlos, confúndelos” y sí agotarás el pensamiento crítico y aniquilarás la verdad. Este fenómeno discursivo desesperado, que intenta lavarle la cara al populismo, consiste en fusionar la democracia liberal con el neoliberalismo en una sola narrativa negativa. En ésta no se hace distinción entre el modelo económico, al cual tildan de “neoliberal”, y la democracia liberal. Olvida que ésta es un sistema de gobierno basado en el imperio de la ley, la separación de poderes, el respeto a las minorías, las elecciones libres y las garantías individuales.

Al unificar ambos conceptos en un ejercicio de “fusión discursiva”, el oficialismo argumenta que las instituciones de la democracia liberal por la cual tú como ciudadano votaste no son herramientas ciudadanas sino “fachadas”, creadas por tecnócratas para proteger privilegios económicos prohijados por el neoliberalismo. Sostienen que las reformas emprendidas tienen como propósito “resarcir el daño provocado por el período neoliberal”. La democracia liberal no se presenta como un sistema de derechos y contrapesos para el ciudadano, sino como una estructura heredada para favorecer a las élites.

Este non sequitur, falaz intento por encubrir la realidad política y social, se agarra de mecanismos de distorsión cognitiva y política donde las fallas reales del modelo económico se utilizan para justificar el desmantelamiento de los contrapesos políticos. El discurso plantea que, si la economía falló, las instituciones políticas que la acompañaron también fallaron y ambos son inservibles. A esto se suma la polarización identitaria, al dividirse la sociedad en dos bandos unívocos. El “pueblo”, cuya identidad es poseída por el gobierno como si fueran lo mismo, contra "los neoliberales/conservadores": así, se institucionaliza una guerra civil en la que reinan los intereses especiales y las influencias extralegales.

La falta de distinción conceptual entre democracia liberal y neoliberalismo tiene como efecto discursivo que sectores de baja cultura política identifiquen el voto y la división de poderes como sinónimos de exclusión, que estos mismos sectores acepten cualquier menoscabo institucional a cambio de programas sociales masivos y sin límites, y que el resentimiento legítimo contra abusos del pasado se capitalice en apoyo a un control hiper-presidencial.

Este desemboca en un artificial “gobierno por consenso”, donde el no-compromiso con éste constituye un extremismo que no debe ser tolerado. Impulsar el culto del compromiso y la lealtad, obtenidos por cualquier medio, se convierte en condición necesaria para gobernar sin resistencias. Su único peligro aparente es el que puedan surgir personas, grupos o movimientos políticos alternativos no dispuestos a aceptar el asimétrico ejercicio del poder.

El problema que enfrenta esta estrategia es que, por “consenso”, es responsable no sólo de sus exiguos éxitos, sino también de sus visibles fracasos. El peligro real es el desastre socioeconómico que enfrenta. Deberá rendir cuentas de la precaria situación política, económica y social en que se encuentra México. Sólo que para salir del atolladero deberá recurrir, en extrema necesidad, a las políticas que calificó, negligentemente, de “neoliberales” y “antidemocráticas” y que serán indispensables para revertir el desplome económico y social ya presente.

Recomendar Nota

Facebook
X / Twitter
WhatsApp