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ARQUITECTURA: Sobre la casa apilada y el CUPA

Julio Cavallucci

El Conjunto Urbano Presidente Alemán (CUPA) es, quizás, uno de los edificios más representativos del movimiento moderno y la vivienda colectiva en la Ciudad de México. Bien asentado en la colonia Del Valle, el CUPA es visible desde varias cuadras a la redonda, sobre todo desde Félix Cuevas, donde el ancho de la calle lo permite. Incluso hoy, el CUPA sobresale en escala frente a sus vecinos, en lo vertical y en lo horizontal. En sus 1080 departamentos viven —según estimaciones— entre 4,000 y 5,000 personas. Esta población se encuentra distribuida entre sus 15 edificios: 9 edificios altos con 13 pisos de altura y seis bajos con tres niveles cada uno.

El conjunto sobresale no sólo en escala, sino en propuesta; el CUPA es considerado el primer multifamiliar de México. Aunque se inspira en los principios del funcionalismo de Le Corbusier, su rápida construcción —en sólo dos años—hizo que se inaugurara en 1949, antes de que se concluyera la Unidad Habitacional de Marsella. Fue diseñado por Mario Pani y construido por ICA entre 1947 y 1949. También contó con propuestas de mobiliario diseñado por Clara Porset.

Se dice que uno podría hacer una vida en el CUPA sin necesidad de salir, y puede que sea verdad: este conjunto funciona como una ciudad dentro de la ciudad. Entre sus edificios, que ocupan menos del 30% de la superficie del terreno, no solamente hay jardines, sino también tiendas de abarrotes, cafetería, lavandería, restaurantes, carnicería, pollería, multicancha y hasta alberca.

Esta tipología habitacional se rige bajo principios de eficiencia constructiva. Su distribución es sencilla, pero permite optimizar al máximo las circulaciones internas del complejo: en sus torres principales, que tienen una altura de 13 pisos, los departamentos se encuentran distribuidos en dos niveles mediante un diseño en espejo en el sentido vertical. De esta manera, la circulación horizontal se simplifica y reaparece cada tres niveles. Los pasillos son calles y los departamentos son casas que, apiladas una sobre otra, construyen una ciudad vertical.

Hoy la vivienda colectiva vertical es una de las tipologías más abundantes en la ciudad. Las amenidades en un conjunto tampoco son nada fuera de lo común y son una de las cualidades que más busca la gente al comprar o rentar una propiedad. Pero cada vez la proporción entre área construida y área libre se invierte, cada vez los departamentos son también más chicos y se ligan menos con la ciudad. La búsqueda de eficiencia en los edificios de departamentos acaba por limitarse a los materiales con los que se construyen y no tanto al ingenio con el que se planean.

Aunque la fecha simbólica del fin de la modernidad en la arquitectura está marcada por la demolición de otro multifamiliar, el de Pruitt-Igoe en St. Louis, Misuri, el CUPA está más vivo que nunca y, de cierta manera, la modernidad también. Desde sus fachadas, el CUPA revela las adaptaciones que sus habitantes han hecho a sus departamentos; es difícil encontrar dos ventanas iguales. Como suele suceder con la arquitectura, los espacios diseñados por arquitectos para ser habitados de una manera muy pronto encuentran su equilibrio con la manera en la que las personas los prefieren habitar.

*Julio Cavallucci. Arquitecto por la Universidad La Salle. Ha trabajado en Zeller & Moye, Cano Vera y Taller ADG. Desde 2021, colabora como profesor asistente del taller Palimpsest Barragán de la Architectural Association.

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