"El pueblo no debería temer a sus gobernantes, los gobernantes deberían temer al pueblo"
V de Vendetta. (Un clásico sobre la soberanía popular).
Culiacán, Sin.- Por más que a Claudia Sheinbaum se le reciba en sus visitas a Mazatlán o Culiacán al son de la tambora entonando "El Sinaloense", hay algo que empieza a tener claridad. El Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación son los platillos principales en el menú a devorar por EU, y Sheinbaum lo servirá.
Dos hechos parecen lejanos. pero hay que obsérvalos con detenimiento. Son parte de los ingredientes para la preparación del menú. La implementación conjunta de un operativo anticárteles de la droga por los gobiernos de Ecuador y Estados Unidos, así como el blindaje militar Guatemala-EU de la frontera con México.
Con ambos se busca estrangular el suministro de precursores a cárteles mexicanos y el traslado de cocaína hacia México.
En resumen, son los cárteles mexicanos el objetivo.
El segundo hecho es el primer mensaje recibido por los mandatarios de América Latina invitados a una reunión de trabajo con Donald Trump, en Miami, Florida a la cual Claudia Sheinbaum no fue invitada al igual que los mandatarios de Nicaragua, Colombia y Brasil.
Si se mezclan ambos ingredientes, cobra sentido el lapsus mental de la presidenta Sheinbaum a la hora de dar su discurso en Culiacán, Sinaloa respecto de la petición de Estados Unidos de combatir a los cárteles mexicanos.
"Si ellos no quieren que estamos ayudando a que pasen drogas de México a Estados Unidos, también ellos tienen que hacer su parte para que dejen de entrar armas de Estados Unidos a México”.
A lo mejor no fue un simple error de pronunciación de una frase que ya tiene muy trillada, sino un mensaje encriptado para los grupos del Cártel de Sinaloa de que no sucumbirá a la pretensión norteamericana de combatirlos y con ella están seguros.
¿Y sí le creerían los capos de los cárteles que su protección está garantizada? Se antoja que no.
Cuando menos no la gente de El Mencho, quien se llamó traicionada.
Ahora veamos por qué pensar en que los cárteles mexicanos son los platillos especiales en el menú y Claudia Sheinbaum los servirá.
1.-Mark Carney, primer ministro de Canadá, pronunció en el Foro Económico Mundial de Davos, una frase que quedará para la historia: “Si no estás sentado en la mesa, es que eres parte del menú”.
Como que a esa frase le hace falta una tercera opción. Si no estás sentado en la mesa, ni eres parte del menú, significa que serás quien lo sirva.
En la praxis de los cárteles siempre hay alguien que pone a los objetivos.
Claudia Sheinbaum no estuvo sentada en la mesa a cual Donald Trump convocó a mandatarios latinoamericanos a la sede del Comando Sur en Miami, Florida, para anunciar la implementación del programa “Las Américas contra los cárteles".
Con este programa, el presidente Donald Trump justifica ataques militares a narcotraficantes en Latinoamérica.
¿Y por qué Claudia Sheinbaum y México no estuvieron sentados en la mesa? Muy sencillo. El Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación son el platillo principal del menú. Si Sheinbaum no quiere ser parte del menú tendrá que ser quien lo sirva. Esa es la opción que tiene para salvarse ella.
Sentar a Sheinbaum en la mesa para un Trump que sostiene su tesis de que el gobierno de México y los cárteles son la misma cosa, es haber sentado a los capos a su lado. No hay confianza en Sheinbaum y a ella se le avisarán las acciones a su debido tiempo.
2.-El primer mensaje de la conferencia de “Las Américas contra los cárteles" lo dio Pete Hegseth, secretario de Guerra, y fue muy categórico.
"Estados Unidos está preparado para abordar estas amenazas e ir solo a la ofensiva si es necesario. Sin embargo, es nuestra preferencia y es la meta de esta conferencia que, en el interés del vecindario, lo hagamos todo junto con ustedes, con nuestros vecinos y aliados".
Traducido al español para entendimiento de todos, les dejó en claro que el combate se hará con ellos o contra ellos. No hay vuelta atrás.
3.-La segunda señal que en realidad por tiempo de sucesión fue la primera, fue el acuerdo tomado por el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, y Donald Trump, de Estados Unidos.
Desde el 3 de marzo inició una operación militar conjunta para combatir a los cárteles de la droga. Y aquí viene lo bueno o la señal clara.
El combate militar conjunto es en contra de las "organizaciones terroristas designadas" por EU, principalmente Los Choneros y Los Lobos, bandas locales vinculadas al Cártel de Sinaloa y al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
En pocas palabras, en todas las acciones a emprender en Latinoamérica, el objetivo son organizaciones locales ligadas a los dos grandes cárteles mexicanos. El de Sinaloa y el de Jalisco.
4.- Así, el mensaje para Sheinbaum de no haber sido invitada a la conferencia de "Las Américas contra los Cárteles", podría interpretarse como presión o exclusión hacia su gobierno, en un contexto de tensiones bilaterales por su negativa de combatir al narcotráfico y por rechazar una mayor ayuda por parte del gobierno norteamericano.
Pero además, su ausencia y nueva advertencia con su exclusión de la cumbre, se enmarca en las amenazas previas de Trump de emprender acciones unilaterales contra cárteles mexicanos, como ataques terrestres o designaciones terroristas.
Para Claudia Sheinbaum, quien justifica su negativa de aceptar ayuda en la defensa de la soberanía mexicana, y dice aceptar la cooperación pero sin intervención, esta nueva presión de EU la tendría que llevar a intensificar esfuerzos contra cárteles como el de Sinaloa o el CJNG.
La supuesta muerte de El Mencho no basta.
5.-Lo cierto es que con operaciones periféricas en los distintos países de América, el impacto en México podría ser incalculable. El corte de rutas de suministros y drogas como la cocaína desde Sudamérica podrían no solo estrangular a los cárteles mexicanos, sino también al propio gobierno de Claudia Sheinbaum.
Asumir el papel de quien sirva el menú es la única opción que tiene de salvación. ¿O hay otra?
Habrá que estar pendientes.
