Expectativas. Entre el rechazo al entorno y la resignación, concluye un personaje de Joyce: “Ya que no podemos cambiar de país, cambiemos de tema”. Aquí, ante la expectativa abierta por la inclusión constitucional del ‘derecho a la información’, y la ilusión de que así se garantizaría calidad y pluralidad en los contenidos de los medios, los magnates de los conglomerados audiovisuales respondieron: si no les gustan nuestros contenidos, cambien de canal o de frecuencia. En realidad, no había opciones entre …
