Inviable redención. Por salvar la parte (podrida) del régimen, Sheinbaum se juega ahora el todo: el presente y el futuro de la nación. Por hacer suya la (anacrónica) estrategia de una (inviable) redención, con palabrería patriotera, de los narcopolíticos de su grupo en el poder, la presidenta apunta a profundizar la crisis con Estados Unidos y con ello a la cancelación, por tiempo indefinido, de la posibilidad de estabilizar la relación con la economía de la que depende nuestra economía. Y …
