Ni Hugo Chávez. Si pasa el dictamen conocido como plan B hasta el envío de estas líneas, para darle curso a la nueva iniciativa de reformas constitucionales de la presidenta, para treparse a las campañas electorales del año próximo y, además, darle rango constitucional a la desnaturalización radical de esa figura, podríamos estar ante un fraude monstruoso a la Constitución. Ni Hugo Chávez se atrevió a tanto. No, al menos, en la norma; sí, en los hechos, en una dirección similar …
