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El fin de la 'pax americana' y del orden global

Desde el fin de la Segunda Guerra Mundial hasta el inicio de la segunda presidencia de Donald Trump, Estados Unidos garantizó el orden mundial que ellos mismos habían creado a partir de las ruinas de la Segunda Guerra Mundial. Estados Unidos y el Reino Unido se esforzaron por diseñar un sistema de gobernanza global liberal, con democracia y libre mercado, compuesto por las Naciones Unidas para preservar la paz, el Banco Mundial para fomentar el desarrollo económico, el Fondo Monetario Internacional para ayudar a disminuir las crisis financieras y el Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio para evitar el proteccionismo. El proteccionismo se considera una de las principales causas que dieron pie a la Segunda Guerra Mundial.

Donald Trump, actual presidente de Estados Unidos, busca derrumbar ese orden global. En vez de la visión liberal de sus antecesores, Trump tiene una visión mercantilista del mundo, donde lo relevante es que impere su ley como el más fuerte, con superávits comerciales frente a todo el mundo. Trump ha retirado a su país de organismos y tratados internacionales que, según su visión, son contrarios a los intereses de su país. Estos acuerdos incluyen la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 1992, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. La retirada ha generado un vacío de poder y de liderazgo que será ocupado por otros países, principalmente China. La salida de Estados Unidos debilita el multilateralismo y la cooperación internacional. El fin del programa de USAID significará un incremento de la hambruna mundial y cientos de miles de muertes, en especial en África, pero también en partes de Asia y de América Latina. Estamos presenciando el fin de la era del multilateralismo liberal liderado por Estados Unidos, lo que implica un cambio estructural profundo en la gobernanza global.

Detrás de la ideología del libre mercado hay un modelo, atribuido a Adam Smith, que sostiene que las fuerzas del mercado y la búsqueda de la ganancia individual impulsan la economía hacia resultados eficientes, como si fuera una mano invisible. Sin embargo, la mano invisible opera de manera imperfecta, generando fallas de mercado como la desigualdad extrema y el daño al medio ambiente. En esas circunstancias, existen intervenciones gubernamentales deseables que pueden mejorar la eficiencia del mercado.

La realidad es que, durante el periodo de la hiperglobalización, hubo pérdida de empleos en Estados Unidos y Europa debido al libre comercio, la migración y la salida de inversiones, lo que ha llevado a episodios como el Brexit, cuando el Reino Unido abandonó la Unión Europea, y al proteccionismo actual en Estados Unidos. Sin embargo, la mayor pérdida de empleos puede atribuirse al cambio tecnológico, como la llegada de internet y, ahora, de la inteligencia artificial. Los populismos de derecha e izquierda han surgido con gran fuerza apoyados en los malos resultados del neoliberalismo, algo que debe seguirse analizando con mayor profundidad.