De nuevo se presentó la polémica sobre el rumbo que seguirán las tasas de interés. El inicio de la gestión de Kevin Warsh al frente de la Reserva Federal de Estados Unidos, anticipaba que se mantendría la tasa en el rango de 3.50-3.75 por ciento. Se esperaba que el elegido por Donald Trump terminara con las confrontaciones y que se abocara a cumplir los deseos presidenciales de abaratar el dinero, que era la presión que se ejercía sobre el anterior presidente de la FED, Jerome Powell.
Sin embargo, el nombramiento fue “blindado” por el presidente Trump al señalar que debería ser independiente y que no se metiera con él, esto es, con sus políticas. En este marco, la decisión de no reducir la tasa de interés fue congruente con lo esperado por los inversionistas; no obstante, el cambio fue que el análisis realizado y el comunicado, abrieron la posibilidad de modificar la política monetaria.
Las proyecciones presentadas por miembros de la Junta de la Reserva Federal apuntaron a un posible incremento de tasas en este mismo año debido a la trayectoria actual de la inflación. El incremento de precios en la economía norteamericana se vio influido por la política arancelaria y por el conflicto con Irán. Estos hechos en un contexto de tendencia descendente del interés propiciaron que los precios alcanzaran un ritmo anual de crecimiento de 4.2%, cuando el objetivo de la autoridad financiera es de ubicarla en 2.0% anual.
Esto llevó a que el nuevo presidente de la FED se comprometiera con el objetivo antiinflacionario al afirmar que la responsabilidad de la política monetaria es garantizar la estabilidad de precios, lo que abrió la posibilidad de futuros incrementos de la tasa de interés, lo que sería cuestionable en una economía creciendo por debajo de su potencial.
Además, el evitar hablar de proyecciones de tasas y rechazar la política pasada, para plantear la idea de reinterpretar datos de crecimiento, empleo e inflación, surgió la preocupación de que la toma de decisiones de la FED sea más opaca, generando más incertidumbre y volatilidad en los mercados.
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