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La reunión que pudo ser un correo

A ver: nadie te roba el tiempo con mala intención. Te lo piden prestado con una invitación de calendario, te lo devuelven en resumen ejecutivo y lo llaman colaboración. El robo más sofisticado de la vida adulta no ocurre en la oscuridad: ocurre a las 10 de la mañana, con cámara encendida y orden del día.

Antes la junta tenía sentido. O eso creías. Llegabas, participabas, salías con algo concreto: una decisión, un acuerdo, al menos la ilusión de avance. Hoy llegas, asientes, tomas nota de cosas que ya sabías y sales cuarenta minutos después exactamente donde estabas, salvo que ahora tienes menos tarde y más pendientes. El costo no aparece en ningún presupuesto. Pero lo pagas igual.

Seamos honestos: la reunión innecesaria no convoca porque el tema lo requiere. Convoca porque alguien necesita audiencia. Porque la duda que no se resolvió sola necesita testigos. Porque hay decisiones que se vuelven más cómodas cuando se diluyen entre varios. La junta es, frecuentemente, el lugar donde la responsabilidad va a desaparecer con música de fondo y pantalla compartida.

El criterio que aprendí a aplicar es simple y no hace amigos: si la reunión no termina con una decisión que no podía tomarse sin mí, no era mi reunión. Si el resultado pudo haberse comunicado en tres párrafos, fue un correo con vestuario. Si salgo sin saber exactamente qué cambia a partir de hoy, perdí el tiempo de todos, empezando por el mío. El adulto funcional no mide las juntas por duración: las mide por costo real.

Ojo: el problema no es la herramienta. El problema es que la reunión se convirtió en el formato por defecto de quien no sabe tomar decisiones solo. Y en ese ecosistema, el que sí sabe —el que llega con el análisis hecho, el criterio afinado y la respuesta lista— termina subsidiando la indecisión ajena con su hora más productiva del día.

Francamente: ya no acepto juntas sin agenda. Sin agenda no hay objetivo. Sin objetivo no hay reunión: hay conversación grupal con costo de oportunidad. Y mi tiempo, a estas alturas, ya tiene precio de lista.

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