Chetumal, QRoo.- El año pasado, la secretaria de Turismo federal, Josefina Rodríguez Zamora, fue enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum a mitigar la caída del turismo en Tulum, el desastre provocado por el actual alcalde Diego Castañón, con fuertes intereses económicos en Nuevo León.
La caída del turismo no vino sola, llegó acompañada de una de las crisis mediáticas más brutales contra la imagen e inversión de Tulum en ese momento, la percepción del mundo era la de un destino caro e inseguro y no ha cambiado.
Ese día de la primera visita de Josefina Rodríguez, en la Ciudad de México los diputados aprobaban el incremento al precio de entrada a los zonas arqueológicas y museos del país, un contrasentido a la visita; recordemos que la crisis derivo precisamente de los altos costos y la alta corrupción en el Parque del Jaguar.
Pasó el tiempo y nada se resolvió, a esa crisis, se sumó la inoperancia del Tren Maya, el sargazo, la inseguridad, representada por los homicidios dolosos y delitos de alto impacto que hoy, con bombo y platillo, por decreto presidencial se redujeron al mínimo.
Con la visita presidencial a Tulum, Playa del Carmen, y Cancún, pareciera todo arreglado. La versión turística del Tren Maya será levantada por el de carga; para el sargazo, una mayor inversión; la caída de las conexiones del aeropuerto de Tulum, 17 en total, con una campaña agresiva, pretende la secretaria estatal de Turismo rescatar y recuperar lo que no hicieron en su momento para no perderlas.
Hoy en Quintana Roo nos cuesta creer que bajar los precios al Parque del Jaguar, la entrada libre a las playas de Tulum, será la panacea para recuperar el crecimiento real de Quintana Roo, sin atacar el fondo real del problema, la corrupción total y su consecuente impunidad.
Ayer se daba a conocer la estrepitosa caída en las visitas a museos y zonas arqueológicas del país, más de 30 por ciento; los aeropuertos de Cancún y Tulum, con pérdidas de conexiones en todo el mundo; un Mundial que no dejó turistas, nacionales o extranjeros, ni para subirse al Tren Maya.Reconocer
Reconocer que el gran proyecto ferroviario de Andrés Manuel López Obrador no fue de interés ni para los indígenas mayas de la región; su gran objetivo comercial, le costó al general Óscar David Lozano Águila, director general del Tren Maya, perder el cargo.
Dicen que en Quintana Roo los homicidios bajaron, que la calma y la paz reina a lo largo y ancho, pero no para convencer al ente de seguridad que protege a la presidenta Sheinbaum; pues el contingente de más de 40 vehículos, algunos blindados, no abonaron mucho al tema, por lo menos no dio certeza al ciudadano, al grupo de madres buscadoras que esperaba a la presidenta, entre otros manifestantes.
El sur de Quintana Roo, con Bacalar y Chetumal, su capital, tiene más de cinco vuelos diarios a la Ciudad de México, pero ninguno a otro destino, hace décadas, por lo menos, teníamos a Guadalajara, Monterrey, Mérida, en lo nacional, y Miami, en lo internacional, ahora ni eso.
Las corridas terrestres por ADO, por ejemplo, la del puerto de Veracruz que era diaria, actualmente solo los fines de semana, se cayó también, no hay quien nos ayude, el Chapulín Colorado murió hace años, todo es mentira y simulación.
En la agenda no se tocó, por lo menos no lo dijeron, que pasará cuando Cuba sea liberada, va a ser una competencia feroz para el Caribe mexicano, como lo es Panamá, El Salvador y recientemente Belice, que anunció su versión de Perfect Day.
No se habló de eso, lo que no creo haya pasado desapercibido es el tema de la sucesión gubernamental, la competencia, se dice, ya es de dos: Gino Segura y Rafael Marín Mollinedo; para las mujeres quintanarroenses parece ser que 2027 no será su año.
Se habla de que Morena ya decidió, de los 17 estados que renovarán, 10 son para mujeres y 7 para hombres. Pero el verdadero enfrentamiento que, según me cuentan sí se tocó en la gira, muy en privado, fue el de la presidenta Sheinbaum y Jorge Emilio González; quedó pendiente si habrá acuerdos entre ellos o no, se antoja difícil.
Recomendar Nota
