El eje fundacional del obradorismo fue el mandato moral de no robar, no mentir y no traicionar. Sin embargo, dos décadas de evidencia documental, expedientes de fiscalización y filmaciones explícitas revelan una estructura que operó sistemáticamente mediante flujos de dinero ajenos a la legalidad fiscal y electoral, desplegando lo que hoy se consolida como una verdadera pedagogía de la impunidad. Los cimientos de este esquema se expusieron en 2004 en el gobierno del Distrito Federal. Los "videoescándalos" exhibieron a su …
