En septiembre de 2018, durante la primera presidencia de Donald Trump, The New York Times publicó una columna de manera anónima, de un supuesto alto funcionario de su propia administración. El texto era extraordinario. No porque dijera que Trump era impulsivo, errático o poco amigo de escuchar consejos. En ese momento, eso era vox populi. Lo extraordinario era que el autor aseguraba que adentro de la Casa Blanca existía una especie de resistencia silenciosa dedicada a impedir las peores ocurrencias …
