Mario Delgado se sinceró: después del 15 de junio, ni caso tiene que los niños asistan a las escuelas. Así lo dijo: “Se mantienen las aulas abiertas realmente sin un propósito pedagógico, sólo por cumplir un conteo, se desvirtúa la dignidad docente y se convierte la escuela en una estancia forzada”. Para el secretario de Educación, el tiempo en los salones es una métrica neoliberal y las empresas deberían implantar horarios flexibles para que padres y madres puedan cuidar a …
