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PISA: la derrota de Marx y compañía

Cuando se instituyó la Nueva Escuela Mexicana, múltiples analistas advirtieron del riesgo de adoctrinar a los niños en las aulas, alejarlos del pensamiento racional y renegar del método científico.

A esto se suma la factura que se paga por devolverle a los líderes sindicales el control de las plazas y, con ello, dejar a los profesores a merced de criterios gremiales o políticos.

Los resultados están a la vista en la prueba PISA, donde el desempeño de los jóvenes de 15 años es pobre en matemáticas, ciencia y lectura, ámbitos donde cuatro de cada 10 no alcanzan los niveles básicos.

En matemáticas, 30% de los muchachos se encuentra en el umbral de competencia más modesto, los otros ni ahí llegan, frente al 65% en el promedio, de los países participantes en PISA.

El sistema educativo no pasa por su mejor momento y más valdría reconocerlo, en lugar de buscar matices que no correspondan a la gravedad de la situación y, sobre todo, que impidan tomar las acciones necesarias para corregir lo que no está funcionando.

Si bien las dificultades en la educación están presentes en todo el mundo y algunos de los problemas provienen de la pandemia de Covid-19 —que obligó a la suspensión de clases y luego a la impartición de lecciones en modo remoto—, también hay daños autoinfligidos en lo que se refiere a México.

Los libros de texto gratuitos que se entregan en todas las primarias del país están llenos de deficiencias, producto de la visión dogmática de Marx Arriaga en el proceso pedagógico. Protegido por Palacio Nacional el sexenio anterior, Arriaga tuvo que ser expulsado de sus oficinas cuando se decidió su cese a principios de año, entre otras cosas porque se negaba a corregir errores evidentes en los materiales.

En los hechos, las calificaciones de PISA reprueban a la Nueva Escuela Mexicana de forma contundente. Los caprichos ideológicos nunca llevan a buen puerto.

Se dirá que antes también había dificultades, lo cual es verdad, pero urge ocuparse del presente para que quienes estudian en el sistema público cuenten con los conocimientos y habilidades que los preparen para un entorno de alta competencia.

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