La 81.ª Semana de Alto Nivel de la ONU ha servido como termómetro del estado del multilateralismo: una organización que cuestiona su propia eficacia frente a conflictos globales no resueltos (Gaza, Ucrania, Sudán, Myanmar), desigualdad, deuda y cambio climático, pero que sigue siendo el único espacio donde casi 200 países pueden dialogar y construir consensos. Hay dos grandes desafíos: la reforma pendiente del Consejo de Seguridad —cuya composición refleja el mundo de 1945 — y la irrupción de la inteligencia …
