La CONANP avanza en el decreto de una nueva Área Natural Protegida subterránea que abarcará más de 3 millones de hectáreas. El objetivo: blindar el sistema de ríos subterráneos más grande del mundo, sus reservas de agua dulce y los tesoros arqueológicos que resguarda nuestro acuífero.
La defensa siempre fue colaboración.
La participación de Sélvame MX como colaborador clave en la creación de la primera Área Natural Protegida (ANP) subterránea de México marca una evolución significativa en la relación entre la sociedad civil y el gobierno federal. Históricamente, el rol del colectivo ha transitado de ser un movimiento de resistencia a convertirse en una fuente crítica de datos técnicos y científicos para la política ambiental.
La respuesta a las amenazas ambientales del proyecto Tren Maya nos unió en un movimiento que ha documentado durante años los sistemas que esta nueva ANP busca proteger.
Compuesto por buzos, científicos (locales y de talla internacional), abogados y organizaciones activistas de amplia trayectoria, el grupo fue de los primeros en aportar evidencia visual y coordenadas de colapsos en cuevas y contaminación del acuífero. Estos datos de campo, obtenidos mediante exploraciones independientes, son ahora un pilar fundamental del estudio previo justificativo que actualmente se finaliza.
A lo largo de este proceso, Sélvame MX ha logrado hitos que han moldeado la política pública actual. Logramos posicionar a nivel nacional la importancia de defender la naturaleza multidimensionalmente, no solo la selva, sino la interconexión entre el suelo, el subsuelo, el manglar y los arrecifes del caribe mexicano. Abogando por la protección de todo el acuífero, en lugar de cenotes aislados.
La labor de todo aquel que encontró en Sélvame su voz ha sido determinante en la transición hacia un modelo de conservación integral. Al proporcionar datos detallados de sistemas como Sac Actun y Ox Bel Ha y al dejar en evidencia los daños causados por obras que han destruido intransigentemente los recursos naturales para avanzar, ayudamos a cerrar la brecha entre la política abstracta y la realidad física de los ríos subterráneos y el acuífero del que son parte. Los reportes e inventarios de especies y vestigios arqueológicos han permitido definir con precisión los polígonos de la zona de protección de 3 millones de hectáreas. La realidad defendiéndose de la demagogia.
Este giro reconoce que la protección del acuífero —única fuente de agua dulce en la región y un vasto archivo cultural— no ha de obedecer a las necesidades y caprichos de un puñado de hoteleros y funcionarios inescrupulosos, requiere del conocimiento especializado que posee la comunidad local, desde buzos, académicos, expertos hasta gobernantes comprometidos con el progreso íntegro de la ciudadanía para la que trabajan.
Desde la selva o un escritorio trabajaremos juntos en una supervisión comunitaria que garantice que el Programa de Manejo sea una herramienta funcional de conservación y no solo un documento burocrático.
Aunque aun haya eco en esbirros de los embustes y descalificativos que se pregonaron para escudar la ilegalidad y el ecocidio, la transición de Sélvame del Tren de un movimiento de protesta a un participante activo en las mesas de trabajo de la CONANP, PROFEPA, SEMARNAT e, incluso, el INAH representa un cambio profundo que convirtió la esperanza en acción.
#Defiendetuhogar
