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Una guerra mundial por episodios

Así definía el papa Francisco I a la situación bélica en el mundo. No sólo son las guerras formalmente declaradas entre países, son igualmente graves, o más, las guerras no convencionales que se viven en una buena parte del mundo.

En una guerra, de cualquier tipo, la primera víctima es la verdad. Todas las partes beligerantes van a esgrimir todas las mentiras o medias verdades posibles, para justificarse unos y otros.

Hoy, podemos vivir en tiempo real el desarrollo de casi cualquier enfrentamiento armado en el mundo. Estamos enfrentados en dos extremos: el odio irracional o la indiferencia más inhumana. Las expresiones más deseadas por el mal.

La guerra tiene mil rostros, que se muestran de diferentes formas: muerte y destrucción, acoso y hambre, discriminación y miseria, fanatismo y sometimiento, migraciones incontroladas y persecuciones implacables.

En todos los continentes se están viviendo episodios de violencia extrema que solo abonan a mayor incertidumbre y a la desconfianza total.

América: en EU asistimos a la división más profunda de su sociedad, con millones de migrantes acosados, perseguidos y expulsados.

Los mexicanos hemos vivido, durante al menos siete años, la peor violencia extrema imaginable. Los muertos y desaparecidos se suman en cientos de miles, cifras que superan, dolorosamente, a guerras tan graves como la de Ucrania.

Cuba, Venezuela y Colombia completan un cuadro desolador en Latinoamérica.

Europa: la guerra declarada por Putin contra Ucrania ha cumplido cuatro años y no se ve fin al conflicto en el corto plazo. Rusia ha cometido un grave error geopolítico y ha debilitado su capacidad e influencia en el mundo a favor de China.

África: este continente está en llamas desde hace décadas, con guerras de todo tipo y forma que han empujado a millones de migrantes a buscar refugio en la UE. En muchos casos sólo encuentran desprecio y discriminación.

Medio Oriente: casi la totalidad de los países de esta parte del mundo están en guerra o conflictos internos extremadamente violentos que escalan día a día.

En Asia hay ya una guerra declarada entre Pakistán y Afganistán. Todo esto sucede ante la mirada vigilante de China, gran exportador de armas y de conflictos. Donde existan recursos potenciales o conflictos armados, China estará presente.

Es imposible no mencionar el vergonzoso rol de los “líderes” mundiales. El dominio y el poder global son su única verdad.  Cada uno tiene un argumento peor que el otro para alcanzar la paz a través de la guerra. El armamentismo está en una fase de locura total.

Nos han dicho que no hay mejor reactivador de la economía que la guerra, o eso quieren hacernos creer. Sobre esta estúpida falacia han muerto y sufrido incontables seres humanos.

El empobrecimiento global ocasionado por los últimos eventos bélicos creará millones de nuevas víctimas de la miseria y la escasez. No hay capacidad de recuperación posible a corto plazo ante tanta destrucción.

Pancho Graue