Hace tiempo, un compañero de clase, preocupado por el aumento de los divorcios, me planteaba una solución: que cuando alguien quisiera divorciarse, por ley fuera muy caro hacerlo, para que lo pensaran dos veces. Es un buen ejemplo de una mala solución por muchas razones, pero una importante es que podría resultar contraproducente: si divorciarse fuera todavía más caro, algunas personas lo pensarían dos veces, pero antes de casarse. Habría menos matrimonios y, por tanto, más parejas quedarían fuera de …
