Días atrás, el gobierno morenista emprendió otro esfuerzo para intentar inocular y sustanciar, vía un rebautizado centro público de estudios (cuyo director es un historiador profesional, por cierto), la conjetura de que, con la transformación, México arribó al paraíso anhelado desde los pueblos originarios. El imaginario popular, sin embargo, es arcilla difícil de moldear. Está compuesto de muchas piezas -antropológicas, psicológicas, religiosas, culturales, entre otras- pero destacan dos: la realidad y el relato. Por ahora, la realidad muestra que México …
