El futbol debe ser una fiesta. No lo dice el Antiguo Testamento, pero se sabe que Dios, al octavo día, después de crear el mundo y tomarse un merecido día de descanso, advirtió que algo faltaba a su magna creación y dispuso que en el siglo XIX después de Cristo, su amadísimo hijo, los hombres inventaran ese deporte que fascinaría a los seres humanos y sería el que tendría más aficionados en la tierra. Desde que se inventó el futbol …
