En democracia, las reglas de la competencia electoral se acuerdan por consenso. Cuando esas reglas se alteran desde el poder, la cancha deja de ser pareja. Por eso la reforma electoral de 2007 incorporó al artículo 134 constitucional uno de los principios más importantes del sistema electoral mexicano: la neutralidad del poder público. Ese principio es claro. Los recursos del Estado, la propaganda gubernamental y la comunicación institucional no pueden utilizarse para influir en la competencia política. El poder público …
