La política exterior mexicana se rige bajo una serie de principios, forjados por episodios históricos que nos marcaron como país, entre los que destacan la no intervención y la autodeterminación de los pueblos. Desde la formalización en la Doctrina Carranza hasta la participación en instituciones multilaterales, México ha procurado una postura de máximo respeto a la soberanía y rechazo a las injerencias extranjeras. Esto no supone una simple tradición diplomática, ha sido una herramienta de supervivencia política en un continente …
