Madrid.- La izquierda global pasó -sin escalas- de su ridícula aventura naval hacia Gaza en apoyo al grupo terrorista Hamás, a defender a todo pulmón al impresentable y terrible régimen de los ayatolas en Irán. Como si tales numeritos no bastaran, ahora decidieron navegar hacia Cuba, en un raquítico barquito bautizado como Granma 2.0. A bordo, arribaron a La Habana los turistas revolucionarios con sus camisetas del Che Guevara y sus pañoletas y banderitas palestinas. No podían faltar los disfraces… …
