Las normas de vialidad indican que la vuelta a la derecha es continua con precaución. Esto significa que, al conducir por un carril conectado a una intersección, se puede avanzar el tránsito hacia ese lado, siempre y cuando se respete el deber de cuidado. En contraste, las vueltas a la izquierda nunca son continuas; requieren, por fuerza, la indicación expresa del semáforo. Esta regla vial funciona como una analogía perfecta de lo que ocurre actualmente en la política latinoamericana, donde …
