El PowerPoint resulta más ilustrativo que la iniciativa de reforma electoral que finalmente presentó la presidenta de la República ante el Congreso. El mérito del primero es que, a diferencia de la segunda, fijaba los temas con cierta ordenación en un decálogo que, a bote pronto, hacía suponer que sus redactores tenían medianamente claro lo que pretendían escribir. La exposición de motivos, por el contrario, es un batido de rememoraciones históricas y de frases trilladas del discurso típicamente obradorista. Otra …
