En seguridad pública hay una pregunta mucho más difícil de responder que por qué aumentaron los homicidios: ¿por qué disminuyeron? Parece una contradicción. No lo es. Cuando la violencia aumenta, las explicaciones aparecen de inmediato. Se culpa a un gobierno, a una política pública, a una organización criminal o a una decisión equivocada. Pero cuando los homicidios bajan ocurre exactamente lo mismo. También llegan las respuestas inmediatas: fue la nueva administración, una captura relevante, un operativo exitoso o las siempre …
