En la entrega anterior concluimos que, ausente un sentido de urgencia —por el momento—, la única manera de propiciar la acción colaborativa de nuestra sociedad sería tener una visión compartida que nos convoque. Sin ella, los potentes medios de coordinación de los que hoy disponemos, más que convocar y unir, distraen y dividen. La tarea, entonces, es construir esa visión. Pero, ¿eso cómo se hace? Idealmente, el sistema político-administrativo tendría que resolverlo. Una campaña electoral permite contrastar visiones de futuro. …
