Oaxaca es un lujo; caminar en ella es una aventura de colores, sabores, historia y arte. En la gente, la riqueza de las culturas milenarias y del mestizaje. El gusto de los viajeros se traduce en un sinnúmero de hoteles, restaurantes y galerías de arte. El fin de semana encontré a la ciudad todavía más alegre que en otras ocasiones y muy limpia. Me supongo que el alcalde hace un buen trabajo. La ciudad que vio nacer a Díaz fue …
