Diana Álvarez Mejía Rafael Lozano-Hemmer llegó el, de febrero a abril pasados, al Museo de Arte Moderno con su exposición “Jardín inconcluso”, una muestra de nueve instalaciones expuestas en el patio exterior del recinto en las que el espectador completa el sentido de las obras a través de la interacción. Las obras son contingentes, pues dependen de que los asistentes —o mejor dicho, sus cuerpos— las atraviesen: que el movimiento del espectador dé forma a una imagen digital, que las …
