Después de recorrer decenas de miles de kilómetros del país en terracería, López Obrador, su familia, la de su esposa y sus seguidores llegaron a la conclusión que muchos años atrás había llegado un humilde profesor nacido en Santiago Tianguistengo: un político pobre es un pobre político. Apenas tuvo el poder, Morena se transformó en un partido de cínicos. La última (perdón, la más reciente) exhibición de cinismo nos lo ofreció Félix Salgado Macedonio, que con una frase le reventó …
