Guadalajara, Jal.- Durante años, la frase favorita de tu amigo el desarrollador inmobiliario fue “compra hoy, porque mañana valdrá más”. Hoy, la gente sabe que mañana nadie querrá vivir ahí. En Guadalajara, el mercado está nervioso y la razón es tan simple como turbia: la crisis del agua que el SIAPA dice que es potable, pero huele a azufre y sabe a metal. En las últimas administraciones, Guadalajara se vendió como una ciudad donde el negocio era construir más. Bajo …
