Cuando la presidenta Sheinbaum asegura: “Yo recibo a muchas madres buscadoras, nada más que no hago propaganda”, intenta desmentir –mientiendo– a quienes desesperadas por su dolor y la indiferencia de las autoridades han venido señalando, de cara al mundo que tiene los ojos puestos en México por el Mundial de Futbol, que la jefe del Ejecutivo mexicano prefiere recibir actrices, deportistas y hasta al pato Merlín antes de atenderlas a ellas. En su engañifa, nuevamente Sheinbaum pone por delante la …
