1989 pareció consagrar el triunfo de la república liberal capitalista. En París, bajo el gobierno socialista de Mitterrand, se celebraron los 200 años de la Revolución Francesa con la audacia de erigir la pirámide del Louvre, diseñada por Pei, arquitecto chino-estadounidense. Meses después, movilizaciones pacíficas derribaron el Muro de Berlín. En Europa del Este, multitudes celebraron su liberación del imperialismo soviético y de sus tiranías locales, con la expectativa de convertirse en repúblicas liberales capitalistas y globalizadas, como aquella Francia socialista orgullosa de su revolución …
