Hay causas que llevan décadas construyendo algo. El movimiento feminista, la defensa del agua, la educación pública, los derechos de comunidades indígenas. Cada una tiene historia, claridad y razones propias. Cada una tiene, también, sus propias victorias y sus propios límites. El límite más común no es la falta de convicción. Es que ninguna acumula suficiente poder para cambiar las reglas que las excluye a todas. No es una conspiración. Es una consecuencia casi lógica de cómo se organiza la …
