Hay molestia en Palacio Nacional con Marcelo Ebrard, no solo por el enredo en el que está metido por la estancia de su hijo, Patrick Ebrard Ramos, en la embajada de México en Reino Unido, por seis meses, sino porque no informó cuál sería su línea de comunicación para atenuar el escándalo. Eso de hacerse la víctima, argumentado que él estaba ocupado de conseguir vacunas para enfrentar el Covid-19, nada más no aplica; mucho menos eso de que era un …
