Hace cuatro semanas, en la entrega anterior, sostuve que la igualdad ante la ley ha sido una promesa ampliamente incumplida. Además, quedó sin respuesta una pregunta compleja. Si aceptamos que la premisa es la igualdad formal, pero de ella no se sigue ningún resultado material, ¿cómo se le da entonces contenido sustantivo a la igualdad?, o alternativamente ¿cómo se reduce la desigualdad? La respuesta del constitucionalismo moderno fue construir el paradigma de los derechos. Si todos somos iguales, todos tenemos …
