La democracia mexicana es joven y parece destinada a morir. La ataca un virus conocido: el autoritarismo. Es propio de países con instituciones débiles y camarillas fanáticas o rapaces. En los países latinoamericanos abundan ejemplos, en especial aquellos conocidos como bananeros. El PRI de las tres últimas décadas del siglo XX se esforzó por ganar legitimidad. El inicio de la transición democrática es una muestra de esa pretensión. José López Portillo, en 1976, ganó la Presidencia de la República con …
