El 17 de octubre de 1953, después de décadas de lucha, las mexicanas conquistaron el reconocimiento constitucional de su derecho a votar y ser votadas. Han pasado 73 años desde entonces y, aunque hemos recorrido un largo camino, quizá la mejor manera de honrar a quienes hicieron posible aquella transformación sea preguntarnos qué estamos haciendo hoy con los derechos que nos heredaron. Porque el voto femenino no fue un regalo. Fue el resultado de la valentía, la perseverancia y, sobre …
