Durante años, la relación entre México y Estados Unidos en materia de drogas funcionó sobre una especie de acuerdo no escrito. Ellos ponían la demanda, nosotros poníamos los muertos y ambos poníamos discursos. Había tensiones, reclamos y diferencias, pero el lenguaje oficial mantenía cierta cortesía básica. México era socio. Ese lenguaje ya cambió. La Estrategia Nacional de Control de Drogas 2026 de Estados Unidos no es un documento más. Es un punto de inflexión. No solo en la lucha contra …
