El voto es una acción individual que construye comunidad y colectividad, una visión del nosotros, por encima del yo. Esa afirmación, que hoy parece obvia, tardó décadas en garantizarse. Las mujeres lograron el sufragio pleno apenas en 1953 y votaron por primera vez en una elección federal en 1955, tras un largo proceso de exclusión que las trató como extensión del hogar antes que como ciudadanas con voluntad propia. Por eso resulta inquietante que, siete décadas después, ese acuerdo vuelva …
