Italia acaba de enviar un mensaje contundente sobre los límites de reformar la justicia desde el poder. El referéndum constitucional celebrado el 23 de marzo se convirtió en el primer freno institucional al gobierno de Giorgia Meloni. No fue una votación sobre procedimientos, fue un voto sobre poder: sobre quién define realmente la independencia de jueces y fiscales en una democracia contemporánea. La reforma buscaba rediseñar el gobierno interno de la magistratura italiana. Proponía dividir el Consejo Superior en dos …
