Culiacán Sin.- Dos años de guerra es demasiado tiempo. La situación hoy es más desesperante. Pese a la creciente llegada de cuerpos de seguridad, pese a múltiples estrategias y acciones para lograr la paz, el problema es cada vez de mayor dimensión. Las autoridades federales insisten en afirmar que la delincuencia va a la baja y que se ha normalizado la vida cotidiana en la entidad. Pero todo ello es falso. La presidenta Sheinbaum debe admitir que en Sinaloa las …
