No es ningún secreto que Claudia Sheinbaum no tiene buen carácter. La hemos visto regañando a Alfonso Durazo y en sus giras a la gente que no la deja hablar. Es fama que en sus reuniones de gabinete alza la voz a sus subordinados. En sus conferencias matutinas a duras penas se contiene con los periodistas que se salen del guion y la confrontan. Con odio apenas disimulado declaró hace algunos días que “la derecha es el odio”. ¿Qué significa …
