La lucha contra el narco ha trastocado por completo a la fuerza pública del Estado: los mandos armados hacen trabajo policial, las policías estatales están militarizadas y los servicios de inteligencia (CNI), desnaturalizados al obedecer a la autoridad policial (SSPC). México es muy contradictorio en seguridad: tiene la tercera policía más grande e ineficiente del mundo y un ejército profesional y reducido. Casi 300 mil militares están desplegados en las calles del país en labores de patrullaje, retenes y operativos …
