La entrega de la semana pasada provocó comentarios que mucho agradezco y que coinciden en que los juicios precipitados y las generalizaciones catalizan nuestros conflictos, y pueden sacar lo peor de nosotros como individuos y como sociedad. Algunos comentarios señalaban cómo los algoritmos y la inteligencia artificial han acelerado este fenómeno. También, como me lo expresó un agudo lector: “hoy el deporte global es juzgar y condenar acciones con un gramo de información y toneladas de deseos de coincidir con …
