Sí, el título es deliberadamente fuerte. La situación también lo es. Guadalupe Taddei y las consejerías que han sostenido sistemáticamente una conducción complaciente con el gobierno deben irse. No todas. Algunas consejerías han defendido la autonomía del Instituto y han advertido públicamente sobre los riesgos de la elección de 2027. Pero Taddei y el bloque que ha respaldado sus decisiones ya no ofrecen la garantía esencial que justifica su permanencia: la confianza de que actuarán con independencia cuando una determinación …
