El 16 de septiembre, Ursula von der Leyen propuso que Canadá se convirtiera en "miembro asociado" de la Unión Europea. Al día siguiente, Mark Carney respaldó una integración más profunda, aunque descartó buscar la adhesión plena. Detrás del gesto asoma una pregunta anterior a cualquier tratado: ¿hasta dónde puede alejarse políticamente un país de un vecino al que la geografía lo mantiene pegado? La geografía es un dato terco. Canadá puede renegociar todos sus acuerdos; su ubicación permanece. La proximidad …
